Primera Declaración del Comité

La tragedia ocurrida en Haití nos moviliza a todos. Leer más...

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sábado, 13 de marzo de 2010

Haití, dos meses después

Hace ya dos meses que se produjo el devastador terremoto en Haití. El panorama en Puerto Príncipe sigue siendo desolador. Por Alejandro López Accotto
Continúan los trabajos de remoción de escombros y se ven casas destruidas por toda la ciudad. En todos los espacios públicos abiertos se han instalado campamentos con miles de carpas: plazas, canchas de fútbol, lugares contiguos a los edificios públicos, al aeropuerto. Se estima que más de medio millón de personas viven ahora en carpas. Lo terrible es que muchos de ellos no están peor que antes del terremoto y que las carpas no parecen constituir una salida sólo transitoria. Muchos de estos campamentos deben ser relocalizados porque están en lugares inhabitables en época de lluvias (a partir de abril). Ya no quedan lugares libres y el gobierno está intentando aprobar una ley que permita la utilización de espacios privados para reinstalar las carpas. De todas formas, se va retomando la vida cotidiana, que para la gran mayoría era y es sufrida y dura. El ciclo educativo en un sistema de por sí muy ineficiente y limitado no ha podido aún recomenzar en la mayoría de las escuelas.
Sólo para tener una idea de la magnitud de la cuestión vale la pena recordar que el BID ha estimado los recursos financieros necesarios para construir un nuevo Haití (el gobierno haitiano no quiere hablar de reconstrucción) en 14.000 millones de dólares. Casi dos veces el producto bruto anual de Haití. En cambio, las estimaciones de daños producidos por el terremoto en Chile son de 30.000 millones de dólares (menos del 20 por ciento del PBI anual de ese país). Sin embargo, como era previsible, el drama haitiano ha salido de la agenda mediática latinoamericana. El conflicto por la explotación petrolífera en la zona de Malvinas primero y el terremoto en Chile han ocupado ese espacio.
Hace una semana pregunté en Puerto Príncipe a un alto funcionario haitiano qué podía hacer Argentina por Haití. Me respondió que colaborar en encuadrar la ayuda internacional en determinados principios básicos:
- Que la ayuda se gaste en Haití: Estudios independientes estiman que de la ayuda internacional bilateral casi el 80 por ciento de los recursos se gastan o vuelven inmediatamente al país de origen.
- Que la ayuda sirva para alentar la producción y el comercio en Haití: En ese sentido, el desarrollo de la agricultura familiar con aumento de la productividad es un objetivo básico del Ministerio de Agricultura, al que Argentina colabora modesta pero seriamente con su programa Pro Huerta.
- Que la ayuda internacional reconozca el papel fundamental de liderazgo de los haitianos colaborando en el fortalecimiento del Estado: En este campo, el Ministerio de Economía de nuestro país trabaja hace varios años junto a las autoridades haitianas en el fortalecimiento de los mecanismos de programación de la inversión pública y de coordinación de la ayuda internacional. Sin embargo, es preciso reconocer que los intereses de la ayuda internacional muchas veces van en otro sentido.
Conseguir 14.000 millones de dólares no es la tarea más difícil. Convertir esos recursos en desarrollo sostenible en una sociedad igualitaria exige mucho más que recursos financieros. No me cabe duda de que en este proceso la cooperación de los países latinoamericanos puede ser un aporte muy valioso. El pueblo haitiano ha dado una muestra más de estoicismo y sacrificio en condiciones de civilidad ejemplares. Esperemos que sus dirigentes y la comunidad internacional estén a la altura de las circunstancias.
* Alejandro López Accotto es economista, miembro de la Misión de Cooperación con Haití. Ministerio de Economía y Finanzas Públicas.
Fuente : Página 12
Enviado por: Rogelio, 12-03-10

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viernes, 12 de marzo de 2010

Partió una nueva misión de Cascos Azules hacia Haití

Hoy viajó la primera tanda de un total de 47 militares que continuarán brindando ayuda humanitaria al país castigado por el terremoto registrado el 12 de enero último.
Por: Clarín.com

El 12 de enero un terremoto azotó Haití. La destrucción fue total, el hambre y la desesperación se apoderaron de sus habitantes. Argentina, mediante la aprobación del Congreso Nacional, envió cascos azules al devastado país. Clarin.com dialogó con el Vice Comodoro Gabriel Sant que detalló cómo trabajan y las misiones que cumplen.

Los cascos azules pertenecen a la Fuerza Aérea Argentina y la misión que realizan en Haití es en apoyo a la ayuda humanitaria que desarrolla Naciones Unidas. Sus tareas consisten en cumplir misiones aéreas tales como brindar ayuda humanitaria: movimiento de comida, agua, medicamentos, ropa; realizar evacuaciones médicas aéreas, así como también llevar adelante tareas de búsqueda y salvamento en tierra, mar y montaña. Además la unidad de ellos traslada a todas las autoridades pertenecientes a Naciones Unidas y también a las de los países que van de visita.

El jueves por la noche partió la primera tanda de los 47 cascos azules que viajan a relevar a sus compañeros que se encuentran en Haití. Gabriel Sant explica que este desplazamiento ocurre cada seis meses, el tiempo óptimo de permanencia en el devastado país. Requiere mucho esfuerzo llevar adelante las tareas allí, a la compleja situación, hay que sumarle la hostilidad del clima, las temperaturas oscilan entre los 33 y los 53 grados. "Estar más tiempo es muy fuerte" subrayó el Vice Comodoro.

Es que las condiciones en las que se encuentra Haití son extremas, las complicaciones surgen en todos los ámbitos, tanto en materia sanitaria como de seguridad. "La gente por el hambre viene con palos, como una horda, lo único que quieren es la comida" detalla Gabriel Sant. Haití, después del feroz terremoto, se convirtió en un escenario "complejo y hostil".

A la hora de destacar un aspecto relacionado con la misión, Sant no quiere dejar de mencionar el esfuerzo que significa para las familias de cada uno de los cascos azules. En este sentido explicó que cuentan con Internet, celulares y comunicación telefónica para estar en contacto con sus seres queridos.

Además disponen de televisión con canales locales, de República Dominicana y algunos de Estados Unidos, teléfonos satelitales de Naciones Unidas y las Fuerzas Armadas Argentinas, y están conectados a través de una red militar establecida en el Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas que les permite mantener todo tipo de comunicaciones, incluidas video conferencias.

En la unidad que comenzó a partir el día jueves, la Unidad Aérea Argentina XXII, viaja la primera mujer mecánico especialista en helicóptero que es, a la vez, la única mujer del grupo y la primera en participar de la misión a Haití.

Fuente: Clarín
Enviado por:
Pablo, 12-03-10

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